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En uno de los
sitios más conocidos de la ciudad de La Habana, la
intersección de las avenidas Boyeros y Vía Blanca, se presenta
a la vista de todos los transeúntes una instalación muy
especial, la Ciudad Deportiva, que en su majestuoso coliseo,
una de las
obras de mayor relevancia de
la Ingeniería Civil cubana,
ha albergado
durante casi cinco décadas a un sinnúmero de eventos
deportivos, políticos, educativos y culturales.
Desde
presentaciones del circo, pasando por campeonatos mundiales,
competencias Panamericanas, Centroamericanas y nacionales,
hasta galas del Carnaval, festivales juveniles y conciertos de
prestigiosas agrupaciones musicales y danzarias.
Retrocediendo a los inicios
de la década de los años 50, podemos señalar que Cuba
disfrutaba de una supuesta bonanza que ayudó a una producción
masiva de obras del estado en la capital, las cuales crearon
la infraestructura física sobre la que la empresa privada
constructiva, de sólida madurez, hizo que se produjeran en la
ciudad notables construcciones; una de ellas fue la creación
de la Ciudad Deportiva en el año 1957. Con posterioridad sus
instalaciones fueron ampliadas y concluidas después del
triunfo revolucionario del 1ro de enero de 1959.
La Ciudad
Deportiva, igual que muchas otras obras realizadas en la
década del cincuenta, demuestra las características de una
etapa que favoreció las búsquedas formales y tecnológicas, por
ello es ejemplo de una arquitectura que se había apartado ya
de la trayectoria ecléctica característica de la ciudad,
abriéndose paso a la modernidad.
El domo del Coliseo de la
Ciudad Deportiva tiene como característica muy moderna la
presencia de tejas translúcidas las cuales permiten el paso de
la luz solar cuyos rayos caen sobre el tabloncillo desmontable
de singular calidad.
Campos de pelota, balompié,
canchas de tennis, piscinas pistas de carreras y otras áreas
componen el extraordinario complejo deportivo, al que se le
anexa también el Instituto Superior de Cultura Física
Manuel Fajardo.
Es la Ciudad Deportiva, sede
del Instituto Nacional
de Deportes, Educación Física y Recreación desde que el 23 de
febrero de 1961 fue dictada la Ley 936 por acuerdo del Consejo
de Ministros, la cual creó este instituto como rector de la
actividad de cultura física y deportes en el país. La
Revolución Cubana desde sus inicios ha mantenido una
estratégica preocupación por el desarrollo de la cultura
física y el deporte, como manifestación plena del mejoramiento
físico y espiritual de los cubanos, que por primera vez en su
historia accedimos a tan acabada manifestación de la cultura.
La Ciudad Deportiva está ahí,
imponente, moderna y célebre poniendo de manifiesto que el
deporte, la educación y la recreación físicas se practican en
la Isla como medio de expansión y solidaridad entre la
población y de exaltación de los más altos valores humanos.
El desarrollo deportivo
cubano con la Ciudad Deportiva como máximo exponente de
momentos trascendentales ha permitido que hoy estemos
ubicados entre los 10 primeros países del mundo en el campo
del deporte Olímpico y Mundial. |